El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en que le gustaría presentarse a un tercer mandato en 2028, pero reconoció el impedimento legal, mientras las últimas encuestas auguran una debacle legislativa para los republicanos. “Me encantaría volver a presentarme si tuviera la oportunidad, pero la redacción de la Constitución es muy estricta”, expresó el mandatario en una entrevista con el New York Post. “Me encantaría presentarme, pero no pasa nada; nos quedan más de dos años. Es mucho tiempo. Se pueden hacer muchas cosas en ese periodo”, señaló.
En otras ocasiones, Trump ya sugirió la posibilidad de buscar un tercer mandato, aunque también reconoció la imposibilidad legal por la Enmienda número 22 a la Constitución, que impide que una persona sea elegida “para el cargo de presidente más de dos veces”. El 30 de marzo de 2025, en una entrevista telefónica con NBC News, afirmó que “no estaba bromeando” sobre la posibilidad de un tercer mandato y añadió que había “métodos para hacerlo”. El hecho de que sus dos mandatos no hayan sido consecutivos no invalida la limitación constitucional.
Las declaraciones de Trump llegaron a pocas horas de que se celebren las elecciones de medio mandato en las que se renovará la Cámara de Representantes al completo, un tercio de los 100 escaños del Senado, 36 estados eligen gobernador y se escogen numerosos cargos locales.
En este marco, la Casa Blanca solicitó este lunes a la Corte Suprema de Estados Unidos que ordene a California apartar 20.000 boletas electorales por correo que, según el Departamento de Justicia (DOJ), fueron enviadas por personas no autorizadas para votar por no ser ciudadanas estadounidenses. La petición de emergencia se presentó después de que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito rechazara los argumentos del Gobierno para bloquear las boletas y someterlas a un examen más exhaustivo. La semana pasada, el Ejecutivo había sufrido dos derrotas judiciales en su intento de apartar esos votos.
Tanto el tribunal de apelaciones como el juez David Carter, del Distrito Central de California, consideraron que la medida vulneraría la autonomía estatal para organizar los comicios, reconocida por la Constitución estadounidense, y podría poner en riesgo el derecho al voto. Carter advirtió de que la iniciativa podría privar de un derecho fundamental a miles de electores sobre la base de acusaciones inciertas y datos susceptibles de contener errores.
El DOJ presentó la demanda el 15 de octubre, después de identificar, junto con el Departamento de Seguridad Nacional, a más de 20.000 personas que considera posibles votantes no ciudadanos. El Gobierno pidió apartar sus boletas y verificar su ciudadanía antes de contabilizarlas, pero California cuestionó la fiabilidad de la lista y rechazó la solicitud. Las autoridades estatales advirtieron de que separar las boletas sería difícil porque, durante el procesamiento, los votos se desvinculan de los sobres con los datos de los electores, lo que podría generar retrasos e incertidumbre en el recuento.
Las últimas encuestas antes de las elecciones auguran un gran vuelco a favor de los demócratas en la disputa por el Congreso, con ventajas incluso en bastiones republicanos, y la posibilidad de que Donald Trump inicie la segunda mitad de su presidencia con un Legislativo hostil.
El sondeo más reciente de The New York Times y el instituto Siena estima que los republicanos perderán las contiendas al Senado en Míchigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska, mientras que Iowa se mantiene aún sin ganador claro. Los demócratas defienden el escaño de Míchigan, mientras que los otros seis están en manos republicanas. Una victoria demócrata en Texas sería la primera en una elección al Senado por ese estado desde 1988; en Kansas supondría la primera desde 1932.
Para recuperar la mayoría en la Cámara Alta, los demócratas necesitan retener todos sus escaños y arrebatar al menos cuatro más a los republicanos en una campaña electoral encarnizada que ya ha roto récords como la más cara en la historia del país. El Partido Republicano llega a estas elecciones de medio mandato arrastrando la insatisfacción ante el alto costo de la vida, la subida en los precios de los alimentos y los combustibles, la guerra en Irán y la impopularidad de Trump.
Según la encuesta de The New York Times/Siena, solo un 38 % de los estadounidenses consultados en estos siete estados aprueba la gestión del republicano, una cifra baja que resalta si se tiene en cuenta que el magnate ganó las presidenciales de 2024 con un amplio margen en cinco de los siete territorios analizados. En el caso de la Cámara de Representantes, el modelo de pronósticos Decision Desk HQ estima una victoria para los demócratas, con un 84 % de probabilidades de hacerse con el control del hemiciclo, cinco puntos más que una semana atrás.
De acuerdo con el agregador de encuestas, el Partido Demócrata tiene un 64 % de posibilidades de recuperar la mayoría en el Senado, siete puntos porcentuales más que hace siete días. Sin embargo, analistas advierten que los verdaderos resultados se conocerán solo tras el recuento de las boletas al finalizar la votación este martes, debido a que los votantes republicanos suelen participar menos en las encuestas de intención de voto, que han sobreestimado en otras ocasiones las ganancias demócratas.
FUENTE: PAGINA 12