El Gobierno reunió este martes a la mesa política para dejar atrás el conflicto interno que se desató a partir de los recortes incluidos en el Presupuesto 2027 y poder reordenar la agenda legislativa del oficialismo.
Según pudo saber TN, el encuentro de poco menos de dos horas en Casa Rosada fue “tranquilo”, pese a haber estado atravesado por las recientes tensiones entre Patricia Bullrich y otros miembros de la cúpula del Ejecutivo.
En ese sentido, en Balcarce 50 aseguraron que durante la reunión fueron abordadas las tensiones que se expusieron públicamente la última semana y que cada integrante de la mesa pudo plantear su posición al respecto. “Las diferencias quedaron aclaradas”, aseguraron desde el Ejecutivo, que buscó remarcar el compromiso del grupo a “continuar fortaleciendo el trabajo conjunto con miras a la agenda legislativa y política que lleva adelante el Gobierno”.
Sin embargo, la conversación incluyó un pedido de la mesa política que conduce Karina Milei a Bullrich: que las críticas o comentarios que tenga sobre el funcionamiento del Gobierno se discutan internamente. No es la primera vez que la Casa Rosada le hace esa sugerencia a la exministra de Seguridad, que en más de una ocasión se desmarcó de las directivas oficiales para dejar en claro que mantiene su autonomía política.
Por su parte, según confiaron a este medio fuentes que formaron parte de la reunión, Bullrich repitió el principal cuestionamiento que días atrás realizó ante los medios nacionales: que no quiere enterarse de las decisiones de alto impacto político por los diarios.
El foco de conflicto en el oficialismo estalló la semana pasada cuando Bullrich reveló que no había sido informada sobre las modificaciones que el Ejecutivo introdujo en el capítulo de Discapacidad, pese a haber participado un día antes de la mesa política. En ese contexto, apuntó contra el Ministerio de Economía, pidió que “no la tomen por tonta” y aseguró que la falta de información afectó las negociaciones con los aliados.
El viernes, Bullrich sumó al episodio un video musicalizado con la canción No me importa, de Lali Espósito —conocida por su enfrentamiento con el Gobierno—, que en uno de sus pasajes advierte: “No voy a parar por miedo a correr; sé que quisieran poder controlarme”. Para desescalar el conflicto, Milei le restó gravedad al video, pero puertas adentro distintos funcionarios admitieron malestar por las diferencias que la senadora viene haciendo públicas.
El episodio volvió a recrudecerse el domingo, cuando la jefa de la bancada oficialista en el Senado insistió en sus cuestionamientos internos y apuntó contra el jefe de Gabinete, Diego Santilli, por su explicación sobre cómo se conocieron los cambios incluidos en el Presupuesto.
“Eso es mentira, cuando se habló del Presupuesto yo estaba”, afirmó la senadora luego de que Santilli asegurara que Bullrich no se había enterado de las modificaciones por retirarse antes de la anterior reunión de la mesa política.
“Martín Menem tampoco sabía nada y él se quedó tres minutos más que yo”, agregó la exministra de Seguridad. Y remarcó: “Lo voy a discutir con Santilli porque no vale decir una cosa que no es”.
Bullrich también advirtió sobre el impacto que las modificaciones en Discapacidad pueden tener en las negociaciones con los aliados. “Yo tengo una responsabilidad que es generar consensos para que las leyes que manda el Gobierno se aprueben y no sean proyectos perdidos en la nada”, sostuvo.
Además, planteó que el oficialismo debe evitar decisiones que compliquen acuerdos ya trabajados en el Congreso. “Si cometemos un error no forzado, ¿qué van a pensar? Que somos crueles”, advirtió.
En ese contexto, Bullrich volvió a coincidir este martes en la Casa Rosada con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
FUENTE: TN NOTICIAS