Ante Independiente, Boca volvió a ganar de manera agónica y se mantiene en lo más alto de la tabla anual. El Xeneize pelea en todos los frentes y celebra que llega a la recta final del semestre en alza y con Álvaro Montero más asentado que nunca en el arco. “Nos salvó otra vez”, dijo Leandro Paredes tras el 1-0 en Avellaneda.
Ni bien Nazareno Arasa pitó el final del encuentro en el Libertadores de América, el capitán xeneize dio media vuelta y enfiló para su propio arco. El objetivo, ir a darle un abrazo al colombiano, que sostuvo el vital triunfo con una atajada decisiva sobre el cierre para coronar otra actuación destacada desde su llegada proveniente de Vélez.
“Le dije que nos salvó otra vez. Algunos arqueros están para los momentos importantes, los momentos clave, y hoy lo volvió a demostrar”, declaró Paredes tras el encuentro. Lo cierto es que Montero contuvo una media vuelta de Chimy Ávila en tiempo de descuento y salvó a su equipo del empate. Antes, había tenido un par de muy buenas intervenciones.
Con algunos altibajos en sus primeros partidos, Montero ganó en confianza y hoy es una pieza clave del Boca de Rodolfo Arruabarrena que va por todo (Torneo Clausura, tabla anual, Copa Argentina y Copa Sudamericana). Amparado en una defensa que gana en firmeza partido a partido, el colombiano disputó 21 partidos, recibió 18 goles y ya lleva siete vallas invictas.
Decisivo en las tandas de penales que debió jugar Boca este semestre (frente a O’Higgins, por Sudamericana; y ante Vélez, por Copa Argentina), Montero agigantó de a poco su figura hasta llegar a este presenta. En la previa nada menos que del Superclásico ante River y de la definición de todos los torneos en los que participa, llega en su mejor momento en el club.