El Gobierno abrió este jueves los sobres económicos para la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y la operación de los servicios de agua potable y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante los próximos 30 años.
El consorcio que presentó la oferta más alta fue el integrado por las empresas Rowing, Arcos, Transclor y PHX, por 340,2 millones de dólares, y superó al grupo integrado por Roggio y la familia Chamas. Así, están a un paso de a quedarse con la empresa hasta 2056, aunque con un monto menor al esperado por el Gobierno (entre 450 y 500 millones de dólares).
La definición fue a través de la web Contrat.Ar y ahora se abrirá un período para presentar impugnaciones antes de proceder a la firma de los contratos con los ganadores.
De esta manera, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, entregará el 90% de las acciones de AySA, en manos del Estado nacional, a un privado. El otro 10% es de los empleados y lo gestiona el sindicato, a cargo de José Luis Lingeri.
Con esta privatización, Caputo se asegurará divisas para hacer frente al pago de los vencimientos de deuda externa el 9 de enero de 2027.
El grupo económico que se alzará con las acciones de AySA, si no es descalificado en esta etapa, está integrado por:
La sociedad PHX Aqua fue creada en Londres, Inglaterra, en agosto de este año, menos de un mes antes de la presentación de las ofertas, y será la dueña mayoritaria de AySA, de ganar la licitación. Su controlante es el fondo de inversión neerlandés Phoenix Global Investment Fund, constituido en 2016 en Curaçao, territorio autónomo de los Países Bajos en el Mar Caribe.
Uno de los directores del fondo es Paul Parker, que fue previamente directivo en la multinacional estadounidense The Clorox Company, fabricante de productos de consumo, así como de Goldman Sachs y Barclays. Y otro directivo es Edgar Lotman, vinculado a la firma Amicorp, que gestiona activos para inversiones.
Este fondo neerlandés aportará gran parte del capital para pagarle al Estado y encabezará las gestiones para tomar deuda de cara a un plan de inversiones obligatorio de 1.940 millones de dólares hasta fines de 2031, así como un total de US$ 15.000 millones hasta el final de la concesión, en 2056.
Los socios de PHX son Rowing, del empresario Walter Román -el menor de los hermanos-, que se dedica a la ingeniería y la construcción, con múltiples obras en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para las empresas de servicios públicos de electricidad, gas y agua; Arcos Saneamento e Participacoes, el operador con conocimiento técnico y experiencia en la atención de 10 millones de usuarios en Río de Janeiro; y Transclor, de Mauricio Filiberti, conocido como “El Rey del Cloro”.
Filiberti es dueño de Edenor junto a José Luis Manzano y Daniel Vila. A través de esa participación, pronto se quedará también con Metrogas y entrará en Raízen Argentina, la sociedad que opera la refinación de hidrocarburos y venta de combustibles de Shell.
La oferta perdedora, en cambio, tenía a Roggio Roas, Central Buen Ayre, Aguas del Plata Participaciones e Hidrosan Capital, que ofrecieron US$ 285 millones..
Las primeras tres firmas pertenecen al grupo Roggio (que tenía un 90% de participación en el consorcio), histórico operador de servicios públicos y contratista del Estado mediante su constructora. La empresa opera el servicio de subte con la sociedad Emova; el tren de pasajeros Urquiza mediante Metrovías; servicios ambientales para el depósito de residuos del CEAMSE; y el servicio de agua en Córdoba, entre otros.
Por su lado, la familia Chamas maneja activos en Corrientes como la gestión del agua y otras inversiones inmobiliarias. Por ejemplo, llevaron a su provincia al hotel de 5 estrellas Marriott y lo articularon con una propuesta turística para potenciar a los Esteros del Iberá.
FUENTE: CLARIN