Septiembre comienza en Misiones con una perspectiva meteorológica que merece especial atención: los principales modelos climáticos anticipan un mes con lluvias superiores a las normales para el extremo noreste argentino, mientras que el fenómeno El Niño continúa fortaleciéndose y adquiere cada vez mayor peso en la evolución del clima regional.
El escenario no implica que vaya a llover de manera permanente durante todo el mes ni permite anticipar desde ahora qué días habrá tormentas. Se trata de una tendencia climática que aumenta las probabilidades de períodos de precipitaciones abundantes y de eventos de tiempo severo, especialmente en una provincia donde septiembre marca el comienzo de una etapa de mayor actividad convectiva.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señala que el calentamiento del Pacífico ecuatorial se mantiene y que los modelos proyectan para septiembre, octubre y noviembre una probabilidad del 100% de continuidad de El Niño, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte.
Las proyecciones de los modelos internacionales muestran una señal particularmente marcada sobre el noreste argentino. Un análisis reciente de las previsiones del modelo europeo ECMWF ubica a Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa dentro de las regiones con una señal húmeda más consistente para la primavera, que además se extiende hacia Paraguay y el sur de Brasil.
En 4ese4 sentido, las proyecciones difundidas en los últimos días apuntan a acumulados que podrían superar los 300 milímetros durante el mes en sectores del extremo noreste argentino. Esto adquiere especial importancia porque septiembre es justamente uno de los meses señalados por la Dirección de Alerta Temprana de Misiones dentro del período de mayor riesgo asociado al desarrollo de El Niño.
Un informe elaborado por el organismo provincial había anticipado un aumento progresivo de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones durante el segundo semestre y señalado a agosto, septiembre y noviembre como meses especialmente sensibles, con la posibilidad de acumulados superiores a 300 milímetros mensuales.
La característica más importante del escenario no es únicamente la cantidad total de agua que podría recibir la provincia. En Misiones, el aumento de la humedad y de la disponibilidad de energía durante la transición hacia la primavera puede favorecer la formación de sistemas de tormentas capaces de descargar grandes volúmenes de agua en períodos relativamente cortos.
A su vez, la Dirección de Alerta Temprana provincial había advertido que las precipitaciones asociadas al escenario de El Niño podrían presentarse principalmente mediante tormentas intensas y de corta duración, acompañadas por actividad eléctrica, ráfagas fuertes y posibilidad de granizo.
Por eso, un mes con lluvias por encima de lo normal no necesariamente significa que la provincia tendrá precipitaciones distribuidas de manera uniforme. Por el contrario, pueden alternarse varios días relativamente estables con episodios de tormentas severas capaces de concentrar una gran cantidad de agua en pocas horas.
Ese comportamiento es especialmente relevante en Misiones por la presencia de una extensa red de arroyos y cursos de agua, además de las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú.
Fuente: MISIONESONLINE.NET